La alopecia es el signo fundamental de la mayoría de las enfermedades del cuero cabelludo. Conceptualmente existen dos tipos básicos de alopecia, la alopecia cicatricial y la alopecia no cicatricial.
- Las alopecias cicatriciales suelen deberse a una enfermedad de la piel: inflamación, infecciones o cualquier otra afección cutánea (por ejemplo quemaduras). Cuando las raíces quedan destruidas, la pérdida del cabello es irreversible.
- La alopecia no cicatricial procede de una disfunción del folículo piloso. A diferencia de las cicatriciales, el folículo permanece vivo, por lo que es posible una recuperación. Es el caso de la Alopecia Androgenética, Alopecia Areata o los diferentes "Efluvios", caída del cabello de carácter temporal.