22/03/2006
Un nuevo estudio genético basado en el análisis de hermanos gemelos nos revela la importancia de los factores genéticos en la alopecia androgenética y el efecto que esta provoca en la apariencia de edad.
Recientemente se ha publicado en una revista científica de reconocido prestigio un interesante estudio que pretende evaluar por un lado la importancia de los factores genéticos en la alopecia androgenética o calvicie común, y por otro el efecto que la calvicie provoca en la apariencia de edad.
La Unidad de Epidemiología de la Universidad del Sur de Dinamarca en colaboración con el Departamento de Psicología de la Universidad de Minnesota y el Instituto Max Planck de Investigación Demográfica han llevado a cabo este estudio con un diseño realmente original, utilizando parejas de gemelos de edad avanzada del Registro Danés.
Dentro de los estudios que pretenden valorar la importancia de la genética en una determinada enfermedad, los estudios con gemelos son especialmente útiles ya que permiten diferenciar fácilmente la influencia de los factores genéticos frente a los factores ambientales.
Es ya conocido que la alopecia androgenética (AGA) está presente de forma significativa en más del 45 % de los varones de raza caucásica a la edad de 49 años, y en un 70 % a los 79 años.
Generalmente se asume que la calvicie masculina tiende a agruparse en determinadas familias, pero realmente hay pocos datos que documenten este hecho y es bastante desconocido el modo de herencia y la naturaleza exacta de esta predisposición genética. La frecuencia de calvicie en los padres de las personas que padecen calvicie es muy alta en los individuos en que se inicia antes de los 30 años, pero progresivamente va disminuyendo a medida que la edad de presentación aumenta, por lo que se podría pensar que existe una disminución de la importancia de la genética con la edad.
El único estudio a gran escala basado en gemelos para estimar la magnitud del componente genético de la pérdida de cabello que existía anteriormente se había realizado en varones jóvenes, de 25 a 36 años. Los resultados de éste indicaban una heredabilidad realmente importante, de aproximadamente un 80 %. Sin embargo no existían hasta la fecha datos de heredabilidad para la AGA en edades avanzadas.
El cabello es un factor importante en la apariencia física de la persona, y la presión cultural actual sobre la importancia de la apariencia juvenil ha favorecido aún más la importancia de tener un cabello abundante. En diferentes estudios se había asociado la calvicie con un aumento de la apariencia de edad. Así, el Dr. Butler en 1998 llevó a cabo un estudio con 96 estudiantes, todos de 30 años de edad y se observó que los individuos sin calvicie eran valorados como más jóvenes, dominantes y dinámicos que sus compañeros con menos cabello. Esto probablemente explica porqué los hombres experimentan la calvicie como un proceso estresante y lleva a una pérdida de autoestima y a una disminución de la calidad de vida. Estos estudios que relacionan la calvicie con la edad aparente también han sido realizados siempre con individuos jóvenes y no existía ninguno en personas de edad más avanzada hasta la publicación de este estudio danés.
Para llevar a cabo este estudio clínico se incluyeron 739 parejas de gemelos de entre 70 y 91 años de edad y se realizaron fotografías digitales tanto de la cara como de la cabeza. Estas fotografías fueron después valoradas por nueve enfermeras que debían valorar por un lado el grado de calvicie y por otro la edad que sospechaban que tenían los participantes. Se observó que la coincidencia o no de calvicie en los dos hermanos gemelos era mucho mayor en los que eran gemelos monozigóticos (es decir, genéticamente idénticos), que en los dizigóticos (gemelos no idénticos), lo que indica la gran importancia que tienen los factores genéticos en la AGA, y se estimó la heredabilidad en un 79 %. Dicho de otra manera, la AGA depende en un 79 % de factores genéticos y sólo en un 21 % de otros factores no conocidos. Estos valores concuerdan totalmente con los de los estudios anteriores realizados en personas jóvenes.
En cuanto a la edad percibida o aparente, se observó que prácticamente no había diferencias entre las personas que padecen calvicie y las que conservaban el cabello. Esto se entiende fácilmente al tener en cuenta que la calvicie en nuestra sociedad actual se considera un hecho normal en las personas mayores, lo que no ocurre cuando consideramos personas jóvenes.
En conclusión, con este artículo hemos obtenido dos datos:
a) La alopecia androgenética en las personas mayores es debida principalmente a factores genéticos
b) La calvicie tiene poco o ningún impacto en la apariencia de edad en las personas mayores
Aunque hemos visto que los factores genéticos son muy importantes en la AGA, todavía no conocemos exactamente que genes son los responsables ni el modo de herencia. La identificación de estos genes será un gran paso hacia el hacia el descubrimiento de nuevos métodos para tratarla.
Por otro lado, aunque la pérdida de cabello puede causar un impacto psicológico negativo en el individuo, sobretodo en los casos de presentación a edades jóvenes, la calvicie se convierte en un hecho habitual a edades más avanzadas y llega a ser un aspecto común de la apariencia personal. Así, la calvicie no ?envejece? a las personas mayores pero sí ?envejece? a las jóvenes.
Referencias:
- Hair Loss Among Elderly Men: Etiology and Impact on Perceived Age. Helle Rexbye; Inge Petersen; Maria Iachina; Jakob Mortensen; et al. The Journals of Gerontology; Aug 2005; pg. 1077